La mente: ¿Identidad o recurso?
Nosotros somos los que en última instancia decidimos que rango tendrá esto que llamamos «mente». Muchos de nosotros pensamos que la mente supone nuestra identidad. Con esto quiero decir, que la mente se catapulta como el modelador de nuestra vida, y todo lo que compone la mente; pensamientos, ideas, imaginación, se equipara con nuestra identidad y con nuestro ser. Es aquí cuando hemos perdido las riendas de nuestra existencia. Hemos equiparado al mismo nivel, ser y pensar. Hemos reducido todas las perspectivas y dimensiones del ser a las actividades y percepciones de la mente.
La identificación con la mente hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. Este ruido mental incesante nos impide encontrar la quietud interior que necesitamos. Además se crea un falso yo fabricado por la mente que nos lanza una sombra de miedo y sufrimiento. Esta identificación crea una pantalla opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que bloquean toda verdadera relación. Esta pantalla se interpone entre nosotros y el prójimo, entre nosotros y la naturaleza. Los intereses y el egoísmo toman preponderancia en detrimento de la cooperación. Leer Más



