¿Puede producirse el cambio en un instante?
¿Es posible introducir un cambio radical que modifique el curso de nuestra vida en un instante? ¿Somos capaces de establecer un nuevo estándar de vida sin tener que pasar por un arduo proceso de renovación? Casi todos pensamos que los cambios que valen verdaderamente la pena son fruto de esfuerzos casi sobrehumanos, los cuales, solo unos pocos «elegidos» pueden producir. Parece ser que solo aquellas personas con dones y talentos específicos y potentes, tienen la capacidad de poder introducir cambios, descubrimientos y visiones que lleven sus vidas a un nuevo nivel de percepción, entendimiento y realización.
Nada más lejos de la realidad. Lo que sucede es que la mayoría de nosotros espera a que ocurran ciertas cosas antes de decidirnos a efectuar el cambio. Tienen que darse una serie de condiciones y circunstancias que avalen de manera segura el cambio que deseamos introducir. Debo tener el ánimo adecuado, la visión clara necesaria, el apoyo incondicional de los más cercanos, el tiempo prudencial. Todo esto genera un panorama idealista de acción que nunca se llega a dar. El trasfondo de esta perspectiva es la asociación que poseemos con respecto al concepto cambio. Leer Más




